“Tenemos miedo de que nos quemen todas las escuelas que quedan en las zonas rurales”. Ese es el sentimiento de temor y preocupación que manifiesta el alcalde de Victoria, Javier Jaramillo, luego del atentado incendiario que destruyó por completo la Escuela Bollilco y que se suma a otros cuatro establecimientos quemados en los últimos años.

El alcalde Jaramillo dice que han sido cinco las escuelas rurales que han sido quemadas en los últimos años de manera intencional por personas desconocidas y que, por lo mismo, desde la administración municipal existe temor de que los ataques se expandan a “los establecimientos que van quedando” en diferentes zonas rurales.

“La Escuela Bollilco, que quemaron el viernes por la madrugada, tenía casi 100 años de presencia en la Comunidad Sánchez, por lo que la gente del sector siente mucha pena e impotencia por lo ocurrido. Como municipio, condenamos profundamente este acto terrorista, pero a la vez pedimos que el Gobierno y las instituciones de seguridad, tanto Carabineros como el Ejército, tomen las medidas de prevención necesarias para evitar que ocurran nuevos atentados contra las otras escuelas que están quedando funcionando en sectores rurales. No queremos que más niños sufran por esto”, dice el alcalde de Victoria, Javier Jaramillo.

“Tenemos el más profundo temor de que estos atentados, que han afectado a las escuelas La Araucana, Pailahueque, Las Cardas, Trangol y Bollilco, se repliquen en las escuelas de San Luis, California, Pehuenco, San Pedro y Colo, que son algunas de las que van quedando en pie. Esas escuelas están, también, insertas en comunidades mapuches, en zonas rurales. Y, como se lo hemos dicho a las autoridades, tenemos miedo de que sean quemadas”, manifestó el jefe comunal.